domingo, 15 de septiembre de 2013

Bostezar mejora neuronas, crea empatia y conciencia social


El bostezo es una poderosa herramienta de mejora neuronal.

Reduce pánico de la voz e hipertensión de garganta


Es un medio eficaz para reducir el pánico escénico de la voz y la hipertensión de la garganta.



Conciencia social y empatía

Los últimos estudios de escaners cerebrales han dado cuenta de que el bostezo origina una única actividad neuronal en las áreas cerebrales vinculadas directamente con el proceso de conciencia social, y crea sentimientos de empatía.

Todo ello es producto del funcionamiento del precúneo, que es una pequeña estructura ubicada en los pliegues del lóbulo parietal.



Precúneo: conciencia, auto-reflexión, memoria



Investigadores del Instituto de Neurología de Londres afirmaron que el precúneo ejercería un papel preponderante en la conciencia, la auto-reflexión y la recuperación de la memoria. De hecho, es una parte importante del cerebro.



Respiración del yoga
A la vez, estimulado por la respiración yóguica, ayuda a explicar por qué las diferentes formas de meditación son reales aportes en beneficio de un mayor sentido de auto-conciencia.



Enfermedades que aparecen con la edad, poca atención
Asimismo, en razón de que el precúneo es una de las regiones más atacadas por enfermedades relacionadas con la edad y problemas de déficit de atención, es factible que el bostezo deliberado lo refuerce.



Cómo bostezar

Primero hay que tener la boca cerrada y la punta de la lengua en el paladar, luego inspirar profundamente, y recién después abrir la boca para dejar que surja el bostezo.



Contra estrés

El bostezo debe integrarse en los programas de ejercicio y reducción del estrés, en la formación para la mejora cognitiva y de la memoria, la psicoterapia y en la práctica espiritual contemplativa.



Crece la conciencia social, la compasión y la comunicación

Ya que recientemente se ha asociado al precúneo con el sistema neuronal, esta circunstancia facilita que los sentimientos y conductas de los otros resuenen en la mente propia; entonces, bostezar puede ayudar a incrementar la conciencia social, la compasión y la comunicación positiva con los demás.



Relax; eleva conciencia cognitiva



La técnica aconsejable es permitirse bostezar – aún diez veces si es preciso-para sentir los efectos inmediatos de relax.

Es inexplicable que la sociedad considere que es de mala educación bostezar.

Es real que a veces se bosteza por cansancio, y no es menos verdad que es la manera que utiliza el cerebro para anunciar que es preciso un sueño reparador.

Sin embargo, la exposición a la luz también origina bostezo, sugiriendo que es parte del proceso de despertar.



Ubica al cerebro a prestar atención a ideas importantes

Aunque invariablemente el bostezo eleva la conciencia cognitiva; libera el cerebro de la somnolencia y lo ubica para prestar atención a conceptos e ideas importantes.


Introspección; mejor que la meditación
Regula la conciencia y el sentido del “yo” y hace que la gente se torne más introspectiva y auto-conciente.

Quien se encuentra frente a una conversación aburrida, monótona, insulsa, al bostezar se mantiene despierto y se pone en alerta más rápido que lo que brinda cualquier método de meditación.



A nivel neuronal, es contagioso
El bostezo es contagioso a nivel neuronal y fácil de aplicar en grupo; pone a sincronizar el comportamiento entre individuos que participan grupalmente.

La historia del bostezo, mecanismo de alerta, recién nacidos



El bostezo es un mecanismo de alerta que se inicia en las primeras veinte semanas después de la concepción.

Marca los ritmos circadianos de las criaturas recién nacidas, dado que el bostezo se halla involucrado en la regulación de la vigilia y el sueño.



Socorre para restablecer el reloj interno cerebral
Ya que los ritmos circadianos no se sincronizan cuando se altera el ciclo normal del sueño de una persona, el bostezo la socorre en la la marcha nocturna para que restablezca el reloj interno del cerebro.



Defasaje por viajes y altitud; temperatura, metabolismo
El bostezo evita los efectos del desfase horario de los viajes y alivia el malestar causado por la gran altitud.

Al mismo tiempo, regula la temperatura y el metabolismo cerebral.

Lo cierto es que así como se precisa una gran cantidad de energía neuronal para permanecer con una conciencia alerta, el cerebro se vuelve menos eficiente energéticamente.

Entonces, el bostezo ha evolucionado como una forma de enfriar el cerebro demasiado activo, en especial en las áreas del lóbulo frontal.



Comportamientos de supervivencia

Se ha comprobado que los atletas olímpicos bostezan antes de participar en una competencia y hay evidencias de que el bostezo refuerza a misiones militares para actuar con mayor precisión y facilidad.

Por lo tanto, se considera elemental para desarrollar comportamientos de supervivencia.



Bostezar es fundamental

Para conservar un cerebro óptimo y sano, es esencial bostezar.

Cabe señalar que un bostezo excesivo puede ser un signo de que haya un trastorno neurológico subyacente (como la migraña, la esclerosis múltiple, derrame cerebral, o reacción de drogas).

Aún así, diversas investigaciones sostienen que el bostezo es un intento del cerebro para eliminar síntomas del reajuste del funcionamiento neuronal.



Dopamina

En la experiencia de los bostezos hay implicados numerosos neuroquímicos, incluyendo la dopamina, que activa la producción de oxitocina en el hipotálamo y el hipocampo, áreas indispensables para la recuperación de la memoria, el control voluntario y la conformación de la temperatura.



Placer, sensualidad, afectividad

Los neurotransmisores (neuroquímicos) determinan el placer, la sensualidad y las relaciones afectivas entre personas.

Otros neuroquímicos y moléculas implicados con el bostezo incluyen acetilcolina, óxido nítrico, glutamato, GABA, serotonina, ACTH, MSH, hormonas sexuales y péptidos derivados del opio.

En verdad, es difícil encontrar otra actividad que influya de forma positiva en tantas funciones del cerebro.



Consejos, ansiedad, estrés



Hay que bostezar tantas veces al día como se pueda: al despertar, ante el enfrentamiento a un problema laboral difícil, al prepararse a dormir, y siempre que domina el estrés y la ansiedad.



Experiencia espiritual
Es importante el bostezo si uno se halla en una charla importante, antes de tener un examen, y cuando se medita o reza, porque se intensifica la experiencia espiritual.

El bostezo consciente requiere un poco de práctica y disciplina para superar las inhibiciones inconscientes sociales: “no tengo ganas”, “no estoy cansado”, y “no puedo”.



Necesidad: fingir el bostezo seis o siete veces



Un bostezo profundo hay que fingirlo seis o siete veces.

Arribado el quinto, ya se observa un bostezo verdadero.

Ante el décimo o duodécimo se siente que afloran las lágrimas, que la nariz gotea y, simultáneamente, un increíble relajamiento y estado de alerta.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Nuevo estudio sugiere que la vida en la Tierra podría venir de Marte


La teoría indica que las primeras partículas vivientes habrían llegado en un meteorito desde el planeta rojo, dado que la Tierra no tenía las condiciones para desarrollarlas.

La vida en la Tierra comenzó hace 3,5 billones de años atrás. La teoría actual de formación de vida en nuestro planeta indica que fue por abiogénesis (que la vida se formó espontáneamente a partir de materia orgánica), pero el problema es que si la abiogénesis sucedió, no se puede especificar que esto se haya iniciado en nuestro planeta, o que haya iniciado primero en otra parte del universo y luego terminar en nuestro planeta por acciones externas (como la de un meteorito).

Según Steven Benner del Instituto Westheimer de Ciencias y tecnología en Florida, las condiciones en la Tierra debieron hacer imposible que la materia orgánica pudieran formar vida, mientras que en Marte esas condiciones si existían.

Su investigación, presentada en la conferencia anual de geoquímica Goldschmidt, en Florencia, indica que hay evidencia sustancial de que la vida en la tierra comenzó con un meteorito que llegó desde Marte portando organismos simples basados en ARN.

La teoría de Benner
Benner indica que el ARN, que es probablemente el primer ladrillo de la vida, sólo puede ser creado en presencia de altas concentraciones de boro y óxido de molibdeno. El boro ayudaría a que los compuestos orgánicos formaran anillos de carbohidratos, y el óxido de molibdeno habría ayudado a que los carbohidratos formaran ribosa, para la posterior elaboración de ARN.

Según Benner, hace 3,5 billones de años atrás la tierra aún no poseía una atmósfera rica en oxígeno, lo que haría imposible la formación de óxido de molibdeno. Por otra parte, la Tierra era rica en agua, mientras que el boro se desarrolla en lugares preferentemente secos. Por el contrario Marte, hace 4 billones de años atrás (mucho antes de la formación de la vida en nuestro planeta), sí poseía una atmósfera rica en oxígeno y era extremadamente seco, por lo que ambos elementos probablemente si existían.

La teoría, de ser correcta, plantea una pregunta que eriza la piel: Si la vida se inició en Marte, ¿donde está ahora?

Esta pregunta justificaría las inversiones que NASA y otras agencias espaciales han realizado alrededor del planeta rojo, como la misión MAVEN que será lanzada este 18 de noviembre, o el envío de un nuevo Rover para el 2020.

jueves, 8 de agosto de 2013

¿Qué tienen en común el ojo y un espejo retrovisor? El punto ciego


Descartes ya dudaba de la veracidad de los sentidos hace cinco siglos; lo que vemos y oímos, no siempre es lo que realmente hay.


Puede parecer muy filosófico, pero para nada. El cuerpo humano no es una máquina perfecta como solemos decir. Tiene sus excesos, como algunas partes del cuerpo que ya no cumplen ninguna función (las muelas del juicio o el decimotercer par de costillas que tiene alguna gente), pero también peca de defectos. El ojo humano, bastante desarrollado, tiene una pega: un punto ciego. Sí, como le ocurre al espejo retrovisor del coche, el ojo humano tiene un punto, un área pequeña de la visión que no puede detectar. En primer lugar empezaré mostrando un experimento que, creo, no os dejará indiferentes y más tarde explicaré por qué ocurre esto y cómo suple el cerebro esa decadencia visual. ¿Te apetece descubrirlo?


Vamos a hacer que desaparezca el logotipo de HdC.


Para ello, lo que debes hacer es cerrar el ojo izquierdo, y sin dejar de mirar la estrella roja, colocarte a unos 30 cm de la pantalla del ordenador. El logotipo desaparecerá, y podrás ver ambas estrellas, roja y lila solas, sin problema alguno, ¿Verdad? Y si te separas más de la pantalla, será la estrella lila la que desaparece de tu campo de visión.

¿Por qué ocurre esto?

Es debido al punto ciego del que hablábamos. Las imágenes que entran por nuestra pupila lo hacen en forma de luz que llega a unas células sensibles de la retina conocidas como conos y bastones, que captan esa luz y la transforman en impulsos nerviosos que viajarán hasta el cerebro para interpretarlos en forma de imágenes, las que estamos viendo. Si observamos la anatomía interna del ojo en la foto, veremos que la retina no cubre por completo el interior del ojo, sino que hay una zona donde no hay células sensibles a la luz, sino que está ocupada por la entrada del nervio óptico, zona que se conoce como disco óptico y que es la que causa el punto ciego del que estamos hablando.



¿Por qué no nos damos cuenta?

Sería lógico pensar que si hay una zona del ojo que no es capaz de captar imágenes, deberíamos ver dos manchas en nuestra visión constantemente, estar en el cine y que en ambos lados de la pantalla hubiera dos huecos vacíos que no vemos. Sin embargo, esto no ocurre. ¿Por qué?

Vamos con otro experimento. Hay que repetir el proceso anterior. Cierra el ojo izquierdo y de nuevo colócate a unos 20-30 cm de la pantalla mirando la estrella.



Habrá un momento en el que el ratón desaparezca de la jaula. Sin embargo, lo que vemos, no es un hueco blanco en la jaula, no, da la impresión de que la jaula tiene todos sus barrotes intactos, pero el ratón no está dentro.

Esto ocurre porque el cerebro "rellena" el hueco que el ojo deja vacío. Al cerebro no le llega la información visual de la zona donde se encuentra el ratón, entonces lo que hace es rellenar el hueco siguiendo el patrón de la imagen que lo rodea que, en este caso, son los barrotes de la jaula.

Lo curioso es que hay animales que tienen una estructura ocular muy parecida a nosotros, como los calamares o sepias, pero que por evolución convergente (dos estructuras similares han evolucionado independientemente a partir de estructuras ancestrales distintas y por procesos de desarrollo muy diferentes) ellos han evitado ese punto ciego.

Detectan emisiones de radio originadas fuera de la Vía Láctea


Un equipo internacional de astrónomos ha detectado cuatro emisiones de radio muy potentes que consideran que pueden haberse originado fuera de la Vía Láctea.

No se trata de la primera vez en que se capta una señal similar, ya que un misterioso pulso de radio que provenía del exterior de la galaxia fue detectado por primera vez en 2007. En ese momento, los científicos no sabían lo que era y se barajó la posibilidad de un tipo de interferencia creada por la Tierra. Por ello, un grupo de astrónomos decidieron explorar los cielos con un telescopio de radio para buscar púlsares, estrellas de neutrones giratorias o restos de estrellas que han estallado.

Con esta investigación, el equipo querían saber de dónde venía el pulso y lo que podría estar causando. Sin embargo, lo que ha encontrado son más emisiones y verificaron que no se trataba de ninguna interferencia terrestre, sino que estos fenómenos habría viajado una larga distancia hasta llegar hasta la galaxia.

«Se ha descubierto que las emisiones de radio duran unos pocos milisegundos y que parecen estar llegando desde el otro lado del Universo», ha señalado el autor principal de trabajo, publicado en 'Science', Dan Thornton.

Las cuatro emisiones se han descubierto en un año ya que solo se estaban explorando parcelas relativamente pequeñas del cielo a la vez. Los científicos han señalado que, ahora, llevará unos cuantos años más completar el estudio del cielo y han apuntado que la probabilidad es que se descubran miles más de estas señales.

Además, el estudio sigue adelante porque los astrónomos no están completamente claras en cuanto a los orígenes de las señales de radio. Algunas teoría apuntan a que son el resultado de algún evento cosmológico importante que tuvo lugar hace millones de años, como un «cataclismo».

«Creemos que es probable que se creara por un evento extremo catastrófico por algo que se destruyó, porque no se ha vuelto a repetir», ha indicado Thornton.

«Hemos mirado hacia atrás en la misma zona del cielo y hemos visto ninguna ráfaga repetida en la misma posición», ha insistido, para apuntar que esta situación lleva a pensar que se trata de una «supernova» o una explosión gigantesca de un magnetar (una estrella de neutrones alimentada con un campo magnético extremadamente fuerte).

lunes, 5 de agosto de 2013

El efecto dominó del rápido deshielo en el Ártico


Durante las dos últimas décadas, el Ártico se ha calentado el doble de rápido que el resto del planeta, hasta el punto de que el año pasado la extensión de hielo marcó su mínimo histórico desde que se toman registros. El calentamiento del Ártico influye en la flora y la fauna. Y si continúa derritiéndose al rápido ritmo actual no sólo los animales marinos resultarán seriamente afectados. Especies terrestres, como el caribú, el zorro ártico o la morsa (semiacuática) tendrán que hacer frente a un ecosistema hostil en los próximos años al que tendrán que adaptarse para seguir obteniendo alimento y reproduciéndose.

Así lo advierte un estudio publicado esta semana en la revista 'Science', que alerta también de que patógenos que han permanecido aislados podrían extenderse a otras comunidades a medida que aumente la movilidad de las especies por el deshielo.

El objetivo de esta investigación, liderada por Eric Post, profesor de la Penn State University, es estudiar el efecto dominó que la pérdida de hielo ocasionará tanto en los animales marinos como en aquellas especies terrestres que viven junto al hielo y que forman parte de este rico ecosistema. Y para ello, han examinado las relaciones entre algas, plancton, ballenas o animales terrestres como el caribú o el zorro ártico o polar ('Vulpes lagopus').

Y es que, según señala Post, que en la actualidad se encuentra en Groenlandia, hasta ahora los efectos del deshielo y del calentamiento en los microorganismos que viven bajo el hielo han recibido mucha atención por parte de los científicos, pero los animales que viven cerca del hielo probablemente también están sintiendo los efectos.

Alteración de la dieta

El profesor afirma que tras el récord de deshielo alcanzado en agosto de 2012, se espera que la capa de hielo siga derritiéndose a un ritmo acelerado. Según explica, esta previsible aceleración en el deshielo se deberá en parte, a la pérdida de albedo, es decir, el porcentaje de radiación que la superficie blanca (cubierta de hielo) refleja respecto a la luz solar que le llega. Cuando el albedo disminuye porque la superficie helada es más pequeña, aumenta el calentamiento.

Hay numerosos ejemplos de cómo el deshielo puede causar estragos en los ecosistemas. Así, afecta al contenido de las algas que crecen en las capas heladas, haciéndolas menos nutritivas para los depredadores marinos. Menos hielo significará también que algunos vertebrados dispondrán de menos superficie para cazar, reproducirse y descansar.

Además de afectar, como ya se está detectando, a las algas y el fitoplancton del que se nutren animales marinos, los terrestres también podrían ver reducidas las plantas de las que se alimentan en tierra.

Especies híbridas

Asimismo, los investigadores temen que otro efecto indirecto sea un cambio en la forma en la que se mezclan las poblaciones. Las poblaciones de lobos o zorros árticos que actualmente están aisladas sólo durante el verano podrían estarlo durante temporadas más largas. Y es que un periodo más largo sin hielo, que promueve los intercambios entre poblaciones, podría suponer un declive en los cruces.

No obstante, en otras especies el efecto podría ser justo el contrario: "Sabemos que para algunas especies el hielo es una barrera. Así que una estación sin hielo más larga probablemente fomentará que la población se mezcle, reduciendo la diferenciación genética", señala Post.

Por ejemplo, los osos polares ('Ursus maritimus') cada vez pasan más tiempo en compañía de los osos grizzly ('Ursus arctos horribilis'), con los que antes tenían menos contacto, lo que ha ocasionado que se apareen, dando lugar a una especie híbrida.

Transmisión de enfermedades

Por otro lado, el contagio de patógenos que hasta ahora estaban aislados es otro de los riesgos si aumenta el contacto entre las especies del Ártico oriental y occidental. Por ejemplo, una población que actualmente tenga un cierto patógeno podría contagiárselo a otro que anteriormente no habría podido estar expuesta.

Podría ser el caso del virus del moquillo de los fócidos (PDV por sus siglas en inglés), que afecta sólo a las focas del Ártico oriental. Si estas focas comienzan a mezclarse con las del Ártico occidental el virus probablemente se extenderá a otras poblaciones.

Aumento del tráfico marítimo

La acción del hombre, hasta ahora bastante discreta debido a que se trata de zonas hostiles y de difícil acceso gracias al hielo, podría alterar aún más la vida de las especies árticas. Y es que a medida que el hielo se derrite, vías que solían permanecer heladas durante la mayor parte del año y por tanto eran inaccesibles, son navegables.

El incremento del tráfico marítimo, advierten, es una amenaza para estos ecosistemas a la que se sumaría los planes para realizar prospecciones en busca de gas, petróleo y minerales. Entre las especies más vulnerables a la explotación de estas zonas estarían la ballena boreal ('Balaena mysticetus') y la morsa del Pacífico ('Odobenus rosmarus divergens').

El el ártico canadiense, el aumento del tráfico de barcos y el comienzo tardío de la temporada helada podría alterar la migración anual de los caribúes. No obstante, los científicos recuerdan que la pérdida de hielo también podría evitar los brotes esporádicos de rabia en Svalbard que son atribuidos a la llegada de los zorros polares desde la Rusia continental. La reducción de la capa de hielo minimizaría o eliminaría estos movimientos.


domingo, 21 de julio de 2013

Crean Lentes de Contacto Telescópicas


Los lentes tienen un elemento telescópico en el centro que hace aumentar la imagen antes de que la luz pase a la retina.

Un grupo de investigadores logró crear unos lentes de contacto que, en conjunto con unas gafas especiales, proporcionan una visión telescópica.

La combinación de ambas tecnologías hace que los objetos se perciban casi tres veces más grandes que su tamaño original.

Además, las gafas están equipadas con un filtro polarizador que le permite a los usuarios alternar entre la visión normal y la visión telescópica.

Este sistema de visión telescópica fue diseñado para ayudar a las personas cuya visión se ha deteriorado por la edad.

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una de las causas más comunes de ceguera, ocasionada por el deterioro de la mácula, una capa amarillenta de tejido sensible a la luz que se encuentra en el centro de la retina y que le permite al ojo percibir detalles finos y pequeños.

A medida que ese tejido se degenera, los pacientes van perdiendo la capacidad de reconocer caras y de llevar a cabo tareas cotidianas como conducir o leer, para las que hace falta poder percibir detalles.

Encendido y apagado

El mayor desafío para los investigadores fue hacer los lentes transpirables para que puedan ser usados como una lentilla de contacto normal.

Los nuevos lentes de contacto cuentan con un elemento telescópico dentro de una zona circular o anillo en el centro de la lente, en el área por la que entra la luz que permite la visión normal.

El prototipo creado tiene 8 mm de diámetro, 1 mm de grosor en el centro y 1,17 mm de grosor en el anillo que genera el aumento de la imagen.

Para ello, los investigadores crearon pequeños espejos de aluminio, rayados con un patrón específico, que actúan como si fueran una lupa al hacer reflejar la luz unas cuatro veces dentro de ese anillo antes de redirigirla hacia la retina.

Pero es el usuario quien puede controlar que la imagen aparezca aumentada o no, al cambiar un filtro en las gafas especiales que acompañan a las lentes de contacto.

Para el sistema de filtros, los investigadores adaptaron unas gafas que la compañía Samsung produce como parte de una de sus televisiones en 3D.

En uso normal esas gafas crean un efecto 3D al bloquear alternativamente la lente de la derecha y de la izquierda.
Desafío técnico

“Lo más difícil del proyecto fue crear unos lentes de contacto que fueran transpirables”, le dijo a la BBC el doctor Eric Tremblay, del Instituto Federal Suizo de Tecnología (EPFL) en Lausana, Suiza, uno de los líderes del equipo de investigadores.

La industria militar podría beneficiarse de este tipo de desarrollos tecnológicos.


“Si quieres ponerte los lentes durante más de 30 minutos tienen que ser transpirables”, agregó.

Los gases tienen que poder penetrar la lente para permitir que la parte del ojo cubierta por la lentilla, especialmente la córnea, pueda recibir oxígeno, explicó.

Para solucionar ese problema, el equipo de Tremblay creó lentes perforadas que permiten el flujo de oxígeno.

Sin embargo, apuntó el investigador, eso complicó mucho más la producción de los lentes.

“La fabricación es todo un desafío porque todo tiene que ser muy preciso”, dijo.

Aún así, el equipo ha logrado crear varias versiones permeables de la lente telescópica que estarán listas para ser sometidas a pruebas clínicas en noviembre, según Tremblay.

Y eventualmente el objetivo es que los pacientes con DMAE puedan usar las lentes telescópicas todo el día.

Hacia la supervisión

“Cualquier cosa que ayude a maximizar la visión funcional es muy importante, ya que ayuda a la gente con pérdida de visión a recuperar cierta independencia y a volver a salir, ayudándo a reducir su aislamiento”

Clara Eaglen, RNIB

Estos lentes constituyen un avance significativo con respecto a intentos anteriores de lidiar con problemas de visión, como la cirujía para implantar una lente telescópica o la vestimenta de aparatosas gafas que tienen lentes telescópicas acopladas a los cristales de los anteojos.

Clara Eaglen, que dirige campañas sobre salud ocular para la ONG británica RNIB, que ofrece apoyo y asesoría para pacientes con problemas de visión, le dijo a la BBC que los lentes creados son “interesante” y alabó el hecho de que se centren en lo0s problemas de degeneración macular.

“Es alentador que se desarrollen productos innovadores como estos lentes de contacto telescópicos, especialmente porque aspiran a potenciar la visión existente de una persona”, dijo.

“Cualquier cosa que ayude a maximizar la visión funcional es muy importante, ya que ayuda a la gente con pérdida de visión a recuperar cierta independencia y a volver a salir, ayudándo a reducir su aislamiento”, agregó.

Pero esto también podría eventualmente llegar a otros campos de la investigación. De hecho, Tremblay apunta que el proyecto fue financiado por Darpa, la agencia de investigación del departamento estadounidense de defensa.

“A ellos no les preocupa tanto la degeneración macular”, afirmó.

“Les importa más la super visión, que es algo mucho más difícil (de conseguir)”, agregó, ya que según explicó lograr mejorar la visión es mucho más desafiante que ayudar a alguien cuya visión se ha deteriorado.


martes, 21 de mayo de 2013

Betatrofina, ¿sustituta de la Insulina?



Después de años de investigación, se ha descubierto una hormona que podría convertirse en el futuro en un sustituto más eficaz que la insulina para los pacientes diabéticos.

De momento, todo son cautelas en torno a este hallazgo que se acaba de publicar en la revista 'Cell' -y que se ha realizado en ratones-; pero Melton se atreve a hablar de un "hito" en la lucha contra la diabetes. Sus hallazgos se han realizado en un modelo de diabetes tipo 2 (la que sufren mayoritariamente los adultos por culpa de una mala dieta, la obesidad y el sedentarismo), aunque el especialista confía en que también podría ser útil en la diabetes tipo 1, llamada juvenil porque afecta a pacientes más jóvenes y cuyo origen es, en realidad, autoinmune.

En ambas enfermedades, y por causas diferentes, el origen es el mismo: la destrucción de las células beta-pancreáticas encargadas de producir la insulina que el organismo necesita. Hasta ahora, todos los intentos por regenerar estas células han defraudado. Ni siquiera el propio Melton, codirector del Instituto de Células Madre de Harvard (en Boston, EEUU), ha logrado crear células madre capaces de regenerar a las productoras de insulina (y los trasplantes de islotes pancreáticos en los que se puso la esperanza hace unos años tampoco han funcionado).

La clave para descubrir la betatrofina la encontraron en el embarazo. Durante la gestación, el organismo multiplica de manera natural su producción de insulina para cubrir las necesidades del feto. Para ello, sus células beta-pancreáticas se expanden a un ritmo superior a lo normal y, como observaron en una rata preñada, probablemente lo hacen impulsadas por altos betatrofina.

Si durante el embarazo, las células beta-pancreáticas se replican a un ritmo cuatro veces superior a lo normal y hasta 4, 5 con una inyección de glucosa; el tratamiento con betatrofina logró multiplicar esta producción de células fabricantes de insulina hasta 30 veces más de lo normal. Un dato que convertiría a la betatrofina -de confirmarse estos hallazgos en humanos- en un potente y eficaz sustituto de la insulina en el futuro.

"Esto podría usarse en pacientes", apunta el investigador, "en lugar de inyectarte insulina tres o cuatro veces al día, bastaría con una inyección de betatrofina una vez a la semana o al mes" para que el organismo pudiese autoregular su producción de insulina.


Vendrell, jefe de servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Joan XXIII de Tarragona, señala que "es una investigación con calidad científica e interesante", aunque también pide cautela a la hora de valorar sus conclusiones. "Si en cualquier investigación, los resultados de un estudio en animales no son equiparables a los humanos, en el ámbito de la diabetes esto es especialmente importante ya que se ha visto que la proliferación de células beta no es igual". "Por otro lado, en este caso, para que los resultados tuvieran implicaciones clínicas, aparte del problema de proliferación de las células beta, habría que evitar también el proceso autoinmune [que se produce en pacientes con diabetes tipo 1, pero no en los que tienen tipo 2]".


El optimismo de Melton se basa en que, como él mismo dice, nunca antes un tratamiento contra la diabetes había logrado multiplicar la producción de estas células a ese ritmo. El camino, sin embargo, es largo. Queda por ver si la misma hormona logra replicar las células betapancreáticas en humanos al mismo ritmo espectacular y si este fenómeno se traduce en una producción de insulina por parte del organismo.

En este sentido, el doctor Vendrell destaca "la conexión que cita el trabajo entre hígado, músculo y tejido adiposo, sobre todo en el caso de la diabetes tipo 2. La insulina interacciona con todos estos elementos, lo que abre una importante línea de investigación y muestra que la diabetes es un fenómeno muy complejo".

El hallazgo de Melton, mano a mano con Peng Yi, estudiante posdoctoral, ha sido financiado al 80% con fondos públicos estadounidenses. Sin embargo, como explica su instituto en una nota de prensa, ya hay compañías farmacéuticas trabajando con la betatrofina. Melton calcula que los ensayos clínicos en humanos podrían comenzar en cuatro o cinco años. De momento, insiste con cautela, estos hallazgos se han realizado sólo en ratones, "pero nosotros no estamos interesados en curar la diabetes en ratones y sabemos que esta hormona está también presente en humanos".